viernes, 2 de diciembre de 2011

El Año de Saeko: una ventana hacia Japón



Mucho antes de leer este libro intenté acercarme a la literatura japonesa y me pareció interesante empezar a leer a Yasunari Kawabata. Pero debo ser honesta: no pude, me aburrí, me dormí y mi mente no logró quedarse en la historia sino que divagaba así que abandoné esa lectura.
En este libro, más contemporáneo, pude apreciar la cotidianidad de la vida japonesa, la forma en que transcurren las relaciones y las vidas. El año de Saeko es una novela rica en descripciones sobre situaciones diarias como el trabajo y sus ritmos, el transporte, la comida, las costumbres durante las estaciones, las ceremonias y la misma ciudad y sus espacios. Esta novela es lenta y se dedica mucho a explorar las mentes de Saeko, y su hermana Izumi que no puede quedar embarazada. Saeko le alquila su vientre a Izumi, quien vive frustrada, amargada y se siente inútil y miserable por no poder cumplir con su función femenina. Es una novela que ve a la mujer en su más clásico papel de madre y cuidadora. Saeko queda embarazada de un bebé que no es suyo y ahí empiezan los líos pues ella se obsesiona con el bebé, con conservarlo, mientras Izumi siente envidia de su hermana por no poder sentir dentro de su vientre a su hijo.
Lo que ocurre con este embarazo es inesperado pero lo es mucho más ver cómo los personajes siguen con su vida a pesar de la dura situación. Me dio la sensación de que los japoneses son personas ceremoniosas pero que olvidan rápidamente, que no se traumatizan, sino que siguen adelante con su vida sin quedarse a darle vueltas a un asunto como hacemos acá.
Además de Saeko y su marido, e Izumi y el suyo la novela tiene un personaje interesante, marginal que es la señora Urabe. Una mujer mayor que busca incesamente a su marido en las casas vecinas y piensa que le es infiel. Me gustó ese personaje me provocó sentimientos de risa y compasión.
Es una novela interesante que me reveló otras formas posibles de asumir la vida. Unas, más tranquilas que tal vez me convendrían. Creo que también que la traducción y los pie de página con las explicaciones sobre comidas,costumbres, y celebraciones son muy importantes y están hechos con claridad. Me fascinaron las costumbres religiosas sincréticas entre el budismo, el sintoismo y prácticas paganas, los japoneses son un pueblo espiritual sin ser fanático, según lo que muestra la novela.

martes, 27 de septiembre de 2011

Lady Madonna y otros cuentos de Thomas Lynch: un agradable encuentro con los gringos


Debo confesar que la literatura gringa me aburre o me estresa. No sé bien la razón de esas emociones en mí pero si tengo claro que este libro de Lynch fue otra experiencia. No sé si fue la traducción muy fiel pero sin estar sobreactuada, o más bien los relatos mismos tan bien hechos con un ritmo interesante, misterioso, divertido. Quiero pensar que se trata más de lo segundo porque este libro me gustó mucho. Me pareció maravilloso que uno de sus temas centrales fuera la muerte y sus diversas aristas y la forma de ligar de manera indiscutible la muerte al amor. No se trata de historias llenas de lástima sino de seres que siendo comunes a la vez son especiales y eso los hace verosímiles y sus conflictos, sus enamoramientos, sus despechos y dolores igual de creíbles. Está claro que hay en los cuentos y la novela corta del final, una forma muy clara pero sin dramatismos de dibujar y mostrar la sociedad gringa en toda su complejidad eso me encantó. El cuento titulado matinee de septembre protagonizado por una profesora de literatura, así como Una Vida Común y Corriente, muestran una gran riqueza en los personajes y en la forma de estructurar la narración. Claro que si me preguntan por mi preferido, debo decir que es el primer cuento Padre e Hijo que me pareció maravilloso por la relación que describe. Claro no puedo dejar de lado la fascinación que me produjo la novela corta final Lady madonna de verdad maravillosa divertida, profunda un personaje muy interesante el pastor que la protagoniza complejo, inquietante.
Las escenas de muerte, así como los episodios eróticos y las mentes de los personajes, están muy bien hechos son reales, son a veces extraños, simplemente humanos.
Este es un libro para regalar va a la fija si se lo lleva a alguien seguro se va divertir. Lynch me dio la oportunidad de reconciliarme con la literatura gringa me pareció tan bueno que me lo repetiría.

lunes, 22 de agosto de 2011

Perder Teorías de Enrique Vila Matas: sobre qué debe tener una novela


Debo confesar que Vila Matas me cuesta trabajo y que a veces me aburre. Me pasó con su novela Dublinesca, la anterior a esta de la que voy a hablar. No pude, me aburrí infinitamente y el personaje me deseperó. Pero esta novela, Perder Teorías la sentí distinta. Si bien el personaje es el mismo obsesionado con la espera, el mismo que viaja en una espera continua que está solo acompañada de su propia mente y de sus inquietudes literarias que están siempre rondándole la cabeza.
En esta oportunidad el protagonista va a Lyon, Francia a un congreso de literatura en el que nunca participa. En cambio, se dedica a escribir una teoría sobre la novela, una gran teoría sobre qué debe tener una novela. Así mientras espera, escribe y define que una novela debe tener:
1. intertextualidad
2. Conexiones con la alta poesía
3. La escritura vista como un relos que avanza
4. La victoria del estilo sobre la trama
5. La conciencia de un paisaje moral ruinoso
Con esa propuesta que explica a fondo creo que este manifiesto de Vila Matas sobre la novela puede ser una guía, un arma, una herramienta, un punto de vista de lo que debe ser una novela desde la voz de quien ha escrito novelas. Perder Teorías es una novela sobre la novela, metateoría dirían unos. Para mí podría estar al lado de El arte de la Novela de Milan Kundera.
Para quienes quieren ser escritores creo que hay leerlo. Para quienes quieren acercarse a Vila Matas, esta es una buena opción, aunque tal vez no para empezar.
Un libro corto, entretenido que hay que leer para conocer más a este español.

Tres Ataúdes Blancos: el Premio Herralde que ganó Ungar



El día que se anuncio al colombiano Antonio Ungar como ganador de el prestigioso premio Herralde de Novela, el hombre estaba en Paris con otros escritores colombianos. Yo estuve ese día en el Centro Cervantes de París escuchándolo. Ungar no es un tipo simpático es más bien huraño y ese día parecía no estar ni cinco emocionado por tremendo premio. Esta novela suya es una excelente parodia de los conflictos internos de cualquier país latinoamericano. Miranda, el país en el que ocurre la novela, se llama así para lograr ese efecto de no ubicarse geográficamente con especificidad y seguro evitarse una muerte pendeja porque esta claro que el personaje llamado Tomás del Pito podría ser cualquier presidente de esos latinoamericanos, tipo Uribe o Chávez que hemos tenido que padecer.
La escenas eróticas son hermosas me gustaron mucho. Creo que Ungar hace una novela equilibrada profundamente irónica, paródica relacionada mucho con esas novelas de dictador que aparecieron en el boom y postboom latinoamericano. El escenario político es el terreno de esta obra que tiene un sentido del humor muy negro que se burla de la política a la vez que la muestra en su plena truculencia.
El amor no puede faltar y el romance del protagonista con la enfermera Ada Neira, ese amor tan intenso, tan dulce, a la vez lleno de riesgo, e incierto. Porque la novela se encarga de mostrarnos siempre lo incierto de vivir en un país como el nuestro con tantas fuerzas en conflicto.
Esta es una novela que me leí a dosis porque no la quería acabar. Me reí mucho, y porque no decirlo, sentí retratado al país en ella. Sentí a veces verguenza, otras veces desesperación y al final una tristeza inmensa por el desenlace.
Merecido el Herralde, señor Ungar. A los lectores, leánla que seguro se van divertir y a reflexionar sin parar toda la lectura.

lunes, 25 de julio de 2011

Formas de Volver a Casa de Alejandro Zambra: la eterna nostalgia



En esta novela corta, 164 páginas, Alejandro Zambra habla desde los recuerdos de la infancia. Esos mismos recuerdos que todos tenemos a veces inconexos, y que con la madurez van tomando otro sentido, son comprendidos desde otro punto de vista. En ese recuerdo permanente, una mezcla de melancolía y nostalgia atraviesan esta novela que se lee vertiginosamente.
Formas de volver a Casa está llena de poesía, de imágenes contundentes que acompañan a esos recuerdos infantiles. Esta novela de este chileno, no puede dejar de lado, la época de la dictadura de Pinochett, la forma de vivir de quienes se quedaron en Chile mientras todo sucedía. Podría decirse que es una novela de la dictadura porque está contada desde el punto de vista de quien tuvo que vivir de niño al Chile de Pinochett.
La novela cuenta la historia de un reencuentro amoroso que fracasa, un reencuentro entre 2 niños que pierden el contacto gracias a los exilios de la dictadura, y de una novela que está en proceso de escribirse así que hay una serie de reflexiones interesantes sobre escribir.
A mi juicio es una novela entretenida, que me dejó con un enorme sabor a melancolía a dolor, también a frustración. Es un buen regalo.
A continuación unos links interesantes para leer más sobre esta novela y su autor:
Revista lecturas

Entrevista a Zambra

lunes, 13 de junio de 2011

C.M. No Récord: La escena musical bogotana en los 90




Empecé a leer esta novela en una librería y me enganché totalmente. La ciudad de la que habló esta novela fue la Bogotá que me tocó vivir cuando llegué a estudiar en la universidad. Sin duda fue la época de toques de bandas en bares. Bandas que aspiraban a tener un espacio en el recién nacido, pero ya reputado, Rock al Parque.


Esta novela de Juan Álvarez me llama mucho la atención porque es evidente un delicado trabajo con las palabras que le da un ritmo muy interesante a la narración. También me llamó la atención la forma en que los 5 personajes principales, integrantes de la banda C.M (candidatos Muertos)se encuentran y logran formar la banda y debutar. Vicente, Daniel, Lucas, Pac y El Chopo, forman una banda que ensayo tras ensayo consolida un grupo de nacientes amigos.

Daniel es un pianista brillante, que trabaja en un estudio de grabación, discípulo del maestro Rocallero, un viejo profesor dela Nacional, que está convencido de que existe un Complot Sónico. Daniel ha estado enmorado de una tía suya bailarina. Lucas toca el bajo y da clases. Sufre de una dolencia muy delicada en sus brazos de la que no ha encontrado cura. Pac es el baterista gran amigo de Lucas. El Chopo es un rapero que hace parte de la banda en los coros. Vicente toca la trompeta y a fuerza de ensayos y permanentes equivocaciones, logra manejar cada vez mejor a su reina dorada. Tomás es el vocalista de la banda; un carilindo con una voz increíble. Tomás y Vicente están enfrentados por una mujer.

La novela en un momento me aburrió porque tuve la sensación de que había acontecemientos sin articulación suficiente y un poco gratuitos para mi gusto, como el complot para entrar al estudio. Pero creo que todo lo que ocurrió, al final compensó. No considero que sea una novela que tenga como centro a Bogotá. El verdadero centro de C M no Récord es la industria de la música. La competencia sucia, lo que deben hacer las bandas, las influencias, lo que ocurre en los estudios de grabación. La novela tiene espacio para denunciar y lo hace con gran finura. Denuncia sobre la realidad nacional y sobre la realidad musical.

Es una buena novela para estas vacaciones y a quienes como a mi nos encantan las 1280 almas, un libro muy entretenido lleno de recuerdos.

viernes, 10 de junio de 2011

Descanso Merecido



Después de un semestre de mucho trabajo han llegado las vacaciones. No sé si vaya a viajar lejos de Bogotá, pero el solo hecho de tener una rutina distinta, de poder escribir en el blog de nuevo, de terminar las novelas empezadas en enero y que debieron ser abandonadas, son actividades que me renuevan el espíritu y que hacen descansar. En este período intersemestral iré a Ibagué como siempre a ver a mi familia, a cambiar de aire, unos días, a vivir a otro ritmo. Porque creo que la gracia de los períodos de descanso es esa: vivir a un ritmo distinto al habitual, cambiar rutinas, hablar de otras cosas, reírse más, caminar más, madrugar menos.


No creo en el descanso totalmente vegetal, ese de reposo absoluto. Creo que el descanso está en cambiar, en hacer algo distinto. Es imperativo para mí hacer esto para poder retomar actividades con otra energía, con los aprendizajes claros con una disposición total y renovada para adaptarme a lo nuevo que trae cada período de trabajo.


Espero disfrutar desde ya de estos días en donde el ritmo es otro, para recargar la pila, que ya estaba pidiendo recarga. A quienes ya salieron a descansar, y a quienes están por hacerlo que se diviertan mucho descansando.